Bryce y el juego de las escondidas. César Hildebrandt.  

César Hildebrandt.  Bryce y el juego de las escondidas.  A propósito de sus memorias. Revista Oiga, 22 de marzo de 1993

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Una piedra en el zapato de César Hildebrandt. 32. ª Feria del Libro Ricardo Palma.

Presentación de Una piedra en el zapato de César Hildebrandt junto a Nelson Manrique, Maribel De Paz y Jorge Coaguila en la 32. ª Feria del Libro Ricardo Palma. Organizó: Tierra Nueva Editores (Iquitos). Pueden ver un extracto aquí.
Sobre sus referencias literarias, expresó:
“Yo tengo como lector viejo y más o menos sistemático muchos referentes, pero si alguien me pusiera contra la pared y me exigiera que diera nombres, unos cuantos nombres, el primero que me salta es  González Prada, pero también Mariátegui, me refiero al viejo, imagínense que ambigua frase; esos son referentes morales. Referentes literarios muchísmos. Me gusta Congrains, algo de Scorza, Valdelomar, Vargas Llosa, César Moro, algunas cosas de Westphalen, me gusta Vallego, he saqueado a Vallejo y siempre es inagotable, Arguedas, pero también Alegría que fue un gran tipo, los Perros Hambrientos es una gran novela; Jorge Pimentel que tiene cosas estupendas. En el exterior la primera referencia es Sartre. Mi paradigma. El macanudo viejo que se murió haciendo lo suyo. Tratando de animar a la gente a que el descontento se convirtiera en punto de vista, en veto y en solicitud de justicia. Para que el malestar se convirtiera en indignación y la indignación en programa político. Así se murió Sartre. Maravilloso viejo. No claudicó. Yo estaba en el colegio cuando leo la noticia de que Sartre rechaza el premio Nobel de Litetatura. Estaba en el cuarto año de secundaria en el Leoncio Prado. Había leído la Náusea y el primer tomo de los Caminos de la Libertad, El Aplazamiento. Y ya lo admiraba. Sucede normalmente que a lo largo de los años la gente se va apagando, contradiciendo, se va menoscabando y con Sartre no ocurrió. Sartre fue obstinado en su meta y es algo que yo siempre he admirado…”

El holocausto de “Testimonio”. Hildebrandt declara para “Marka”.